Sofisticada residencia en un solo nivel con alberca
Muy cerca del Hípico de Xalapa, dentro de una de las zonas naturales más privilegiadas del país, se encuentra esta residencia única, concebida no como un producto inmobiliario, sino como una obra habitable.
Ubicada en un entorno que forma parte del bosque mesófilo de montaña, uno de los ecosistemas más raros del planeta presente en menos del 1% del mundo, esta casa dialoga de manera natural con su contexto: vegetación densa, clima templado y una sensación constante de calma que no se puede replicar.

Diseñada en una sola planta y cuidadosamente implantada al centro de un terreno de gran formato, la residencia privilegia la horizontalidad, la conexión visual con el jardín y una experiencia de vida fluida, donde interior y exterior se funden de manera natural. Aquí, el lujo no se impone: se percibe.
Desde el acceso, el hall recibe con una sensación inmediata de amplitud y serenidad. Los espacios sociales se integran con el exterior a través de grandes aperturas, permitiendo que la luz, el aire y el paisaje sean parte de la vida cotidiana. Cada ambiente fue pensado para vivirse con calma, sin excesos, con un criterio claro de diseño y proporción.
La residencia cuenta con cuatro recámaras, todas con baño completo y vestidor, garantizando privacidad y confort para cada integrante de la familia. El área social se complementa con un bar con baño completo y vista directa a la alberca, un espacio diseñado para compartir momentos memorables sin romper la armonía del conjunto.
El bienestar se vuelve parte de la rutina diaria con un gimnasio totalmente equipado, jacuzzi con sistema de hidroterapia y áreas pensadas para el descanso físico y mental, sin necesidad de salir de casa.
El jardín, amplio y cuidadosamente diseñado, envuelve la casa con senderos que conducen a un árbol majestuoso, convertido en el corazón simbólico de la propiedad: un recordatorio constante del valor del tiempo, la naturaleza y la permanencia.
Esta residencia no busca competir con otras casas.
Busca trascenderlas.
Porque adquirir una propiedad de esta magnitud no es solo comprar metros cuadrados: es elegir un entorno irrepetible, una arquitectura con intención y un estilo de vida donde el diseño, la naturaleza y el bienestar conviven en equilibrio.
